La historia de Gloria comienza en una familia feliz de cinco hermanas y sus padres. No eran ricos, pero los padres se aseguraron las niñas son atendidos. Sus padres murieron cuando Gloria era muy pequeña y sus hermanas eran jóvenes. Gloria es un hijo del medio (número 3).

Estas cinco chicas se quedaron atrás sin protección por lo que se fueron a vivir con su tío en la ciudad, que abusó de las niñas mayores. Un día la hermana mayor se escapó, pensando en un mejor futuro, pero terminó en la red de prostitución. Después de algunos años regresó y se llevó a su hermana de diez años con ella y la hizo seguir el mismo camino, es decir, en la prostitución. Sin embargo Gloria continuó viviendo con su tío, en algún momento iba a vevir y quedarse con las hermanas y ella se pasaba el tiempo en el burdel. Y solía estar fuera de la puerta de los burdeles, llamando a los clientes para su hermana que lo esperaban en el interior. Sus hermanas planeaban mudarse Gloria en el burdel para que ella siga la misma profesión. Por supuesto que estaban pensando en el buen dinero que obtendrían de ella.

Fundación Esperanza de Gloria (FEDG) hace campañas en el barrio rojo (barrio chino) y ahí es donde llegamos a conocer las hermanas de Gloria. A través de la relación y de ver el trabajo de FEDG. Las hermanas cambiaron de opinión y pensaron que podían confiar FEDG. Ellos nos pidieron a llevar Gloria lejos de ese lugar. Gloria dejó el barrio rojo de ese día y se fue a vivir en la casa de FEDG. Gloria vino con sus dos hermanas menores y pronto pasaron a formar parte de esta nueva familia, que empezaron a ir a colegios y ahora podía soñar sueños diferentes. Gloria quería ser maestra. Pero no la historia no termina aquí!!!
Durante el mes del Ramadán (un festival musulmán) dos hermanas mayores de Gloria vinieron y decidieron llevar Gloria y las dos niñas para pasar la fiesta con ellos (40 días). Esto sucedió durante octubre-noviembre 2010
Después de los 40 días habían terminado, pero no había señales de las niñas que regresan de nuevo, después de unos días nos trajeron solamente las dos pequeños y cuando nos hemos preguntado acerca de Gloria a las hermanas respondieron que Gloria estaba enfermo y no serían capaces de unirse la casa nunca más.
Era fácil para nosotros a imaginar que Gloria sería vendida secretamente en el negocio de la prostitución por sus propias hermanas. De repente nos sentimos nos sentimos una gran frustración y sin fuerza, no podíamos luchar, no podíamos ir a investigar y traerla de vuelta, nosotros no teníamos derechos. Son las hermanas! Lo único que podíamos hacer era “interceder” y oración por ella, pronto nuestros amigos alrededor del mundo comenzaron a orar por Gloria. En nuestra mesa en nuestra oficina de JCUM en Madrid, pusimos foto de Gloria para que no nos olvidemos de ella y seguimos orando por ella. Sin embargo, cada vez que lo vi, sentí dolor en mi corazón.
Finalmente después de tres años Gloria regresó. : En estos tres años, muchas cosas habían sucedido. Los dos hermanitas también habían regresado y estaban viviendo con el tío y que no tenía noticias de ellas. Esto es lo que sucedió durante estos tres años, por favor, lea la historia en palabras de Gloria, “Después de un tiempo mi hermana dijo que quería volver a nuestro pueblo a visitar a nuestro tío y a nuestra tía. Yo realmente no quería ir allí. Jennifer y Christine eran demasiado jóvenes para recordar la vida en pueblo con los tíos pero yo sí, y no tenía buenos recuerdos de ese lugar, pero eso había sido sólo por un tiempo, así que pensé que tal vez no estaría mal.

En pueblo un día vi a mis dos hermanas hablándose muy fuerte y discutiendo, pero no me metí. Más tarde una de mis hermanas me llevó aparte y me dijo que nos íbamos a otro lugar. Ella me hizo vestirme muy bien y nos fuimos juntas. Había muchas chicas preciosas, algunas de mi edad y otras un poco mayores. Había muchos hombres allí también y tenían dinero, mucho dinero. Me di cuenta de que eran compradores. Estaban comprando niñas. Yo simplemente no entendía por qué alguien tendría que comprar personas?. Mi hermana vino y me cogió muy fuerte de la mano porque alguien se estaba acercando. Él dijo: “20.000 Rupias”, (alrededor de 350 euros)y ella respondió que no. Estuvimos allí durante bastante tiempo y yo me sentía cada vez peor. De repente, mi hermana me cogió y empezó a correr lejos de ese lugar. “¿Qué ha pasado?” le dije. Ella sólo me contestó: ¡Vámonos a casa!
Cuando habíamos llegado a casa, mi hermana mayor me cogió en sus brazos y le dijo a mi otra hermana: “¿Cómo has podido atreverte a hacerle a Gloria lo que nos hicieron a nosotras?” Sólo entonces me di cuenta que había sido casi vendida en una subasta humana. Mi hermana tenía una deuda y se le había ocurrido venderme, pero la culpa le impidió hacerlo.
Después de pasar casi una semana en su casa oscura nos dirigimos a la aldea donde viven mis tíos. Pronto me dieron tareas de trabajo en los campos. A Christine y Jennifer se les permitía ir a la escuela, pero yo tenía que trabajar.
Solía levantarme temprano por la mañana para ir a una granja cercana a trabajar. El granjero le daba a mi tío 60 Rupias (menos de 1 Euro), ese era mi ingreso diario. Cuando volvía a casa todavía tenía que ayudar a mi tía con tareas de la casa y sólo entonces se me permitía comer la cena. Mis hermanas mayores no volvieron para ver a Jennifer ni a Christine ni a mí. Entonces me di cuenta de que no íbamos a volver a Pune. Mis sueños se hicieron añicos. Nunca iba a poder volver a estudiar. Yo quería ser maestra, siempre me había encantado la forma en que los maestros hablaban Inglés y cómo se vestían. ¡Pero ahora estaba tan lejos de llegar allí!
Cuando cumplí 14 años oí a mi tío hablando con mi tía acerca de arreglar mi boda. Así que llamaron a mis hermanas para que vinieran a hablar conmigo. Ellas me dijeron que la vida en el pueblo era así y que debería apreciar lo que mis tíos estaban haciendo para ayudarme.
“Pero ¿qué pasa con lo que yo quiero? Yo no quiero casarme. ¡Quiero estudiar, quiero ser maestra! ” Una vez más mis hermanas empezaron a pelearse y a discutir sobre ello en mi cumpleaños y me sentí miserable. Las dos se fueron casi sin hablarme. Mi tío y mi tía estaban furiosos y parecía que me daban más trabajo de lo habitual. Dijeron que yo era una desagradecida y que era igual de sucia que mis hermanas impuras y que no querían tenerme en su casa nunca más.
Un mes después, mi hermana vino y nos llevó a Jennifer, y Christine y a mí de vuelta a Pune. Mi hermana mayor estaba muy enferma y murió.
Su último deseo fue que volviéramos a Pune para vivir en el hogar de niños. Nos quedamos por un tiempo en su casa oscura y entonces me di cuenta de por qué mi tío llamó a mis hermanas sucias e impuras. Vi la vida que estaban llevando y yo no quería tener nada que ver con eso que hacían. Sentí ganas de salir corriendo de ese lugar y gritar a alguien que nos ayudara. Mi hermana al final entró en razón cuando fuimos al funeral de mi hermana mayor, y decidió por fin llevarnos de vuelta al hogar de niños Hope of Glory (Esperanza de Gloria).
Al principio pensé que no nos aceptarían de vuelta. Pero todos ellos se acordaban de nosotras y nos dieron la bienvenida con amor.
Aquí Estamos muy felices de haber sido traídas a la casa. Aquí habíamos tenido buena comida y nuestras propias camas. Teníamos muchos amigos con los que jugar. Y también solíamos a ir a la escuela.Yo no podía pedir más. Era feliz y también lo eran las chicas.¡Parecía que las chicas con las que solía pasar el rato habían crecido tanto! Y ellas decían lo mismo de mí. Jennifer y Christine conectaron aún más rápido. Fueron directamente a sus amigas y empezaron a jugar. Parecía que para ellas el tiempo no había cambiado las cosas. Estoy tan feliz de estar aquí (en el Hogar de Niños) Ahora sé que puedo soñar de nuevo, puedo estudiar mucho y ser una persona mejor.
Estamos muy felices de tener a estas tres chicas de nuevo en el Hogar de Niños de la Fundación Esperanza de Gloria. Se las llevaron de nuestro hogar hace 3 años ¡y su regreso es la respuesta a muchas oraciones! Hemos orado mucho por ellas y hemos visto la fidelidad de Dios para mantenerlas a salvo de la “trata de personas”. Deseamos y esperamos que su futuro sea más brillante y que sus sueños sean cumplidos en consonancia con el plan de Dios.